21 diciembre, 2009

GOLEADA MARROQUÍ A ZAPATERO

El caso Haidar ha puesto contra las cuerdas al Gobierno de Marruecos al resucitar la larga cuestión del Sahara Occidental. De vuelta a casa en El Aiún, Haidar ha dejado tras de si una estela de valentía y coherencia, algo que le ha faltado al Gobierno español que, una vez más, ha puesto en evidencia su errática polìtica exterior en cuestiones sensibles que nos afectan directamente, como suele ser el Sahara o Gibraltar. Trasquilado y pateado por una diplomacia tan torpe como la marroquí se vio obligado a emitir un comunicado en el que señalaba que «la Ley marroquí se aplica en todo el territorio del Sahara Occidental»,  lo que le ha valido al embajador marroquí en España, Omar Azziman,  para afirmar que "el Gobierno de Zapatero reconoce que la ex colonia no es un territorio ocupado, sino que está bajo dominio del Reino alauí".
Diga lo que diga el Gobierno de Zapatero o del Sultán Mohamed VI, el Sahara Occidental es una cuestión internacional, un territorio según la ONU a descolonizar que está bajo administración marroquí desde que España huyera del territorio abandonando a sus habitantes hasta entonces españoles con DNI. La real-politik de Zapatero le ha llevado a olvidar sus relamidas palabras sobre  justicia y derechos humanos sometiéndolas a los intereses económicos  en el medieval reino alauita.  Lleva razón el embajador  cuando dice que el Sahara "está bajo el dominio de Marruecos", como antes lo estaba bajo el dominio español, lo que no quiere decir que ni uno ni otro tuvieran derechos sobre un pueblo sometido que busca su independencia. El palo del imperialismo ha caído sobre los pobres Bidanis con toda su fuerza en pleno siglo XXI, sin que la comunidad internacional se moje por esta causa, a pesar de los gestos de solidaridad ante la valiente Haidar. Su entereza  nos dice a las claras que la causa saharaui no ha muerto,  a pesar de la traición de España y del cobarde comportamiento de nuestros polìticos que en esto son dignos sucesores de los estertores del franquismo. No han sabido recomponer la infamia de aquel abandono y se aplican con afán en reirle las gracias a un regímen medieval. Hay quien ha olvidado que el entonces Príncipe Juan Carlos  era el Jefe del Estado en funciones cuando España abandonó el Sahara Occidental en 1975. Días antes estuvo en la entonces provincia española animando a los militares y prometiendo a los saharauis que España los defendería. Sus palabras desaparecieron de los archivos de RTVE, pero son muchos los testigos que la recuerdan y asi me las transmitieron en el documental "Sahara 1975. Bidanis en el laberinto de las arenas". Coinciden al recordar que el Jefe del Estado, en funciones pero con todos los poderes, les prometió que España no iba a retroceder, que  cumpliría con sus compromisos y respetaría el derecho de los saharauis a ser libres. Exhortando al Ejército a mantenerse en su puesto les dijo que él, como Comandante en jefe, estaría con ellos cuando sonara el primer disparo.
Evidentemente hubo engaño, ya que los militares entendieron que iban a una guerra con Marruecos si este invadía el Sahara y los saharauis se tranquilizaron al saber que el jefe del Estado de España en aquellos momentos les prometía  indirectamante no solo apoyar la resolución de la ONU sobre el referéndum de autodeterminación  -"ser libres"-, sino que allí en el Sahara el Ejército los iba a defender. La traición se consumaría días más tardes con el pacto que España había establecido con Estados Unidos y Marruecos. ¿Será por eso que Zapatero no quiere involucrar al Rey ni cuestionarle sobre lo que hizo en noviembre de 1975 en el Sahara?

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