No conozco políticos más irresponsables que los catalanes. Lo digo sin mirar colores políticos. O se aceptan las reglas o no se aceptan, pero lo que no puede ser es que uno entre en una casa a robar y al salir de ella lo detengan, lo juzguen y lo condenen y no se le ocurre otra cosa que gritar que la culpa la tienen los jueces. Es lo que, salvando las diferencias, ha pasado con el fallo de Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Autonomía de Cataluña. Su gestación ya fue todo un signo de torpeza e irresponsabilidad.
Un Estatuto hecho de espaldas a la Constitución Española, que yo sepa es la norma maxima del Estado, y que se podrá cambiar o no, pero es lo que hay actualmente; así que no entiendo que haya polìticos que traten de autodarse normas de convivencia por encima de la que tenemos todos los españoles. Ellos quieren que los que nos adaptemos seamos los demás, pero lo grave es que el Estatuto se haya empezado a desarrollar antes de que el Tribunal Constitucional dicte sentencia. Ahora vendrán los problemas, pero lo que no puede admitirse es que los políticos que están en el poder se pongan enfrente de una manifestación en pro a un "Estatuto ya inconstitucional". Ellos son los que rompen las reglas del juego y ponen en entredicho las normas jurídicas por las que nos movemos. Así no vamos a ningún sitio y menos juntos.
Entiendo que haya "nazionalistas", independentistas y radicales y entiendo que quieran crear en Cataluña un Estado propio, pero lo que no entiendo es que algunas fuerzas polìticas les haga el juego y digan que esa Autonomía -que ellos mismos se otorgan por encima de los demás- no tiene importancia, que no rompe nada y no cambia su relación en el puzzle de España. La dignidad que reclaman algunas fuerzas politicas catalanas -se llenan la boca con ella- empieza por el respeto al Estado de Derecho y a las reglas de juego que tenemos. Si las rompen , son ellos los que juegan con nuestra dignidad y muestran falta de respeto, asi que no tenemos porqué reirles las gracias por muchas manifestaciones y senyeras que pongan en la calle. Hay que tener más dignidad -lo digo por los políticos españoles- y no pasar ni una a quienes deciden unilateralmente imponer sus normas autonómicas por encima de las que tenemos para todo el Estado español. Eso es, ni más ni menos, lo que ha dicho el Tribunal Constitucional, que no ha ido contra el pueblo catalán como se está diciendo, sino contra los que quieren imponer un Estado soberano, paso a paso, en Cataluña. No digo que algún día no lo consigan, pero no les hagamos el juego con actitudes cobardes y poco dignas. Desde luego, los politicos catalanes están dando muestras de que España les importa poco y por supuesto las normas jurídicas por las que nos regimos. Quieren un Estatuto por encima de los demás y les fastidia que alguien les haya borrado con una goma el artículado "inconstitucional".
10 julio, 2010
30 abril, 2010
EL RESPETO AL ISLAM
Ya sabemos que estamos en un país que reivindica el laicismo, aunque no se si nuestros políticos se han parado a pensar que, se practique o no, nuestras raices de convivencia provienen del humanismo cristiano. Ahora, los ZP quieren algo así como borrón y cuenta nueva. Lo que no vislumbran es que en este mundo cambiante los intolerantes quieren introducir sus elementos reivindicativos.
Lo hemos visto en el caso de Najwa, la niña marroquí de 16 años, que se ha presentado en su Instituto con un pañuelo en la cabeza, a pesar de conocer que las normas lo prohibían. Si fuera un caso aislado no pasaría nada, lo malo es que ya sabemos lo que en muchísimos casos se esconde detrás de una decisión de este tipo, en el que la mujer no es más que un instrumento de lo que los "machos islámicos" desean.
Todos hemos visto a su padre , Mohamed Malha, vestido a la occidental y defendiendo la autonomía de decisión de su hija. ¿De verdad? Lo cierto, es que es el presidente del Centro Cultural Islámico de Pozuelo de Alarcón y va a recurrir la medida y ,como los islamistas que viven en España, está dispuesto a abrir una batalla legal con el argumento de que no se respeta la libertad religiosa que ampara la Constitución.
Acabo de llegar de Marruecos y también allí la Constitución ampara el derecho al culto, pero la realidad es que expulsan a quienes predican su religión -siempre que no sea la Mahometana-, las iglesias no pueden tocar sus campanas y que no te pille la policía haciendo proselistismo para convertir a un musulman. Desde el pasado 7 de marzo han sido expulsados o invitados a irse a un centenar de cristianos. Empezó con la expulsión de 16 extranjeros que regentaban un orfanato en el Atlas, a pesar de que ese mismo día en Granada se estaba celebrando la primera cumbre entre la UE y Marruecos, poco les importó el hecho y nada el que los niños del orfanato quedaran desprotegidos. Otros cinco responsables del Colegio Americano de Casablanca (George Washington Academy) fueron expulsados unos días después y al presidente, Jack Rusenko, no se le permitió la entrada en el país cuando regresaba de sus vacaciones de Semana Santa. Cristianos norteamericanos, coreanos, neozelandeses, iberoamericanos, europeos y subsaharianos están siendo expulsados simplemente porque en algún caso haya opinado de religión con un "chivato" musulmán, al parecer la religión de la tolerancia como se nos quiere hacer ver aquí en España. El ciudadano español nacido y residente en Marruecos, Francisco Patón, también ha sido expulsado por su condición de cristiano, como un eslabón más del acoso que se sufre en un país musulmán cuidado entre algodones por la Unión Europea.
A los ulemas marroquíes poco les importa, como demostraron cuando el pasado mes de abril en un comunicado acusaron a los cristianos de proselitismo y de quebrantar la fe de los musulmanes , lo que según ellos supone "terrorismo religioso" y "violación moral". Estos si que no debaten, directamente se quitan de enmedio a los que les molesta. EEUU y Holanda ya han protestado oficialmente por las expulsiones, pero el Gobierno español -siempre acojanado con Marruecos- no ha dicho nada aún, a pesar de que ostenta hasta junio la presidencia de la Unión Europea.
En Marruecos, como en el mundo musulmán que conozco muy bien por mis viajes, llevar velo en la cabeza o tapando la cara de la mujer es algo habitual y a lo mejor habrá que creer que todas lo han elegido libremente. Como en Arabia Saudita,parece que todas han elegido no poder conducir su automóvil. O todas aceptan que el señor de la casa tenga otras mujeres...es la realidad ante quienes evitan integrarse y se aprovechan de unas leyes nacidas para que nadie se sienta discriminado. Aunque de seguir así la multiculturalidad, pronto juntaremos en clase a un chico vestido de Hare Krisna, o con chilaba, o con el traje nacional de Laponia o incluso quien reivindique el nudismo en aras a su libertad individual, o ya puestos porqué no asistir con un traje andaluz de chaqueta corta, al fin y al cabo forma parte de nuestra cultura y no hace tantos años nadie se extrañaba de que se vistiese así. Lo que para mí está claro es que una chica menor de edad está muy condicionada por su entorno y en el mundo islámico es el hombre quien impone sus condicionates. En una sociedad democrática occidental no debe consentirse que una menor lleve los símbolos de forma impuesta, asi que es el Estado el que debe defender a esa menor de cualquier posibilidad de imposición exterior. Una vez cumplida la mayoría de edad la decisión de llevar velo o no llevarlo implica otros condicionantes que no deben ser tutelados.
Los límites de la libertad deben quedar claros y dejarse de discriminaciones (¿hay alguna mayor que la que los musulmanes imponen a sus mujeres?), porque de seguir en esta senda pronto veremos que pediran el fin de las procesiones de Semana Santa o de las fiestas de Moros y Cristianos. En Suiza hace poco se votó contra la propuesta de construir miranetes y un musulmán me lo dejó muy claro: "mis hijos y los de los que hemos llegado a este país crecerán y ellos se harán con las nuevas leyes suizas". La incertidumbre sobre la evolución de nuestras costumbres y cultura cada vez está más en entredicho, porque las nuevas culturas piden su sitio, no solo a través del respeto sino con la aceptación de todo cuanto nos choca. No me ha extrañado nada que en Francia se haya multado a una mujer que conducía con el velo tapandole la cara, no ya por el hecho en sí, sino porque formaba parte del harén que su marido mantenía argumentando que "eran amantes". Saben que el mundo occidental es permisivo, conocen las leyes y las utilizan sin complejos. Intentad ir a cualquier país islámico y pedid respeto, especialmente si sois una mujer, quizá el padre de Najwa os defienda y sea capaz de que su país tenga unas leyes tan lasas como las nuestras. Al fin y al cabo se trata de libertad, lo que todos reivindicamos.
Lo hemos visto en el caso de Najwa, la niña marroquí de 16 años, que se ha presentado en su Instituto con un pañuelo en la cabeza, a pesar de conocer que las normas lo prohibían. Si fuera un caso aislado no pasaría nada, lo malo es que ya sabemos lo que en muchísimos casos se esconde detrás de una decisión de este tipo, en el que la mujer no es más que un instrumento de lo que los "machos islámicos" desean.
Acabo de llegar de Marruecos y también allí la Constitución ampara el derecho al culto, pero la realidad es que expulsan a quienes predican su religión -siempre que no sea la Mahometana-, las iglesias no pueden tocar sus campanas y que no te pille la policía haciendo proselistismo para convertir a un musulman. Desde el pasado 7 de marzo han sido expulsados o invitados a irse a un centenar de cristianos. Empezó con la expulsión de 16 extranjeros que regentaban un orfanato en el Atlas, a pesar de que ese mismo día en Granada se estaba celebrando la primera cumbre entre la UE y Marruecos, poco les importó el hecho y nada el que los niños del orfanato quedaran desprotegidos. Otros cinco responsables del Colegio Americano de Casablanca (George Washington Academy) fueron expulsados unos días después y al presidente, Jack Rusenko, no se le permitió la entrada en el país cuando regresaba de sus vacaciones de Semana Santa. Cristianos norteamericanos, coreanos, neozelandeses, iberoamericanos, europeos y subsaharianos están siendo expulsados simplemente porque en algún caso haya opinado de religión con un "chivato" musulmán, al parecer la religión de la tolerancia como se nos quiere hacer ver aquí en España. El ciudadano español nacido y residente en Marruecos, Francisco Patón, también ha sido expulsado por su condición de cristiano, como un eslabón más del acoso que se sufre en un país musulmán cuidado entre algodones por la Unión Europea.
A los ulemas marroquíes poco les importa, como demostraron cuando el pasado mes de abril en un comunicado acusaron a los cristianos de proselitismo y de quebrantar la fe de los musulmanes , lo que según ellos supone "terrorismo religioso" y "violación moral". Estos si que no debaten, directamente se quitan de enmedio a los que les molesta. EEUU y Holanda ya han protestado oficialmente por las expulsiones, pero el Gobierno español -siempre acojanado con Marruecos- no ha dicho nada aún, a pesar de que ostenta hasta junio la presidencia de la Unión Europea.
En Marruecos, como en el mundo musulmán que conozco muy bien por mis viajes, llevar velo en la cabeza o tapando la cara de la mujer es algo habitual y a lo mejor habrá que creer que todas lo han elegido libremente. Como en Arabia Saudita,parece que todas han elegido no poder conducir su automóvil. O todas aceptan que el señor de la casa tenga otras mujeres...es la realidad ante quienes evitan integrarse y se aprovechan de unas leyes nacidas para que nadie se sienta discriminado. Aunque de seguir así la multiculturalidad, pronto juntaremos en clase a un chico vestido de Hare Krisna, o con chilaba, o con el traje nacional de Laponia o incluso quien reivindique el nudismo en aras a su libertad individual, o ya puestos porqué no asistir con un traje andaluz de chaqueta corta, al fin y al cabo forma parte de nuestra cultura y no hace tantos años nadie se extrañaba de que se vistiese así. Lo que para mí está claro es que una chica menor de edad está muy condicionada por su entorno y en el mundo islámico es el hombre quien impone sus condicionates. En una sociedad democrática occidental no debe consentirse que una menor lleve los símbolos de forma impuesta, asi que es el Estado el que debe defender a esa menor de cualquier posibilidad de imposición exterior. Una vez cumplida la mayoría de edad la decisión de llevar velo o no llevarlo implica otros condicionantes que no deben ser tutelados.
Los límites de la libertad deben quedar claros y dejarse de discriminaciones (¿hay alguna mayor que la que los musulmanes imponen a sus mujeres?), porque de seguir en esta senda pronto veremos que pediran el fin de las procesiones de Semana Santa o de las fiestas de Moros y Cristianos. En Suiza hace poco se votó contra la propuesta de construir miranetes y un musulmán me lo dejó muy claro: "mis hijos y los de los que hemos llegado a este país crecerán y ellos se harán con las nuevas leyes suizas". La incertidumbre sobre la evolución de nuestras costumbres y cultura cada vez está más en entredicho, porque las nuevas culturas piden su sitio, no solo a través del respeto sino con la aceptación de todo cuanto nos choca. No me ha extrañado nada que en Francia se haya multado a una mujer que conducía con el velo tapandole la cara, no ya por el hecho en sí, sino porque formaba parte del harén que su marido mantenía argumentando que "eran amantes". Saben que el mundo occidental es permisivo, conocen las leyes y las utilizan sin complejos. Intentad ir a cualquier país islámico y pedid respeto, especialmente si sois una mujer, quizá el padre de Najwa os defienda y sea capaz de que su país tenga unas leyes tan lasas como las nuestras. Al fin y al cabo se trata de libertad, lo que todos reivindicamos.
07 marzo, 2010
A ESPAÑA LE MOLESTA EL SAHARA
Tras la cumbre UE-Marruecos celebrada en Granada no cabe más que constatar que al dinero y a la economía les molesta que le hablen de derechos humanos, de derechos históricos, de justicia social y otras lindeces por el estilo. Nuevamente, España y la UE han dado la espalda a los saharauís a pesar de conocer la historia, la injusticia que se cometió en el territorio y la represión y el genocidio sistemático del régimen medieval marroquí sobre los pobres "bidanis" que siguen oponiéndose a la ocupación sufrida en 1975 tras la traición española.

Menos mal que quedan voces como la de la activista Aminatu Haidar que nos recuerda aquella "traición" de España y la actual política del Gobierno y la UE de "anteponer los intereses económicos al respeto de los derechos humanos y la defensa del pueblo saharauí", que en 1975 formaba parte de España (al menos así se creía hasta que le dimos la espalda y nos pusimos una venda en los ojos para no ver la represión marroquí). No es extraño que los saharauís sientan FRUSTRACIÓN por la actitud oficial de España en el problema del Sahara, ya que el abandono no solo se formalizó en 1975, sino que continua para evitar molestar al Sultán Rey.
Piensa el dictador que con la autonomía que le ofrece al territorio está todo solventado, ya que todo es -dice- "un diferendo artificial (?) ya que el Sahara es una provincia de Marruecos y que forma, por tanto, parte de su integridad nacional y territorial". Vamos clavaito a la situación cuando vivía Franco.

Menos mal que quedan voces como la de la activista Aminatu Haidar que nos recuerda aquella "traición" de España y la actual política del Gobierno y la UE de "anteponer los intereses económicos al respeto de los derechos humanos y la defensa del pueblo saharauí", que en 1975 formaba parte de España (al menos así se creía hasta que le dimos la espalda y nos pusimos una venda en los ojos para no ver la represión marroquí). No es extraño que los saharauís sientan FRUSTRACIÓN por la actitud oficial de España en el problema del Sahara, ya que el abandono no solo se formalizó en 1975, sino que continua para evitar molestar al Sultán Rey.
Piensa el dictador que con la autonomía que le ofrece al territorio está todo solventado, ya que todo es -dice- "un diferendo artificial (?) ya que el Sahara es una provincia de Marruecos y que forma, por tanto, parte de su integridad nacional y territorial". Vamos clavaito a la situación cuando vivía Franco.
¿Y qué dice España? Pues que sí, que todo está muy bien, y que hay que entenderse para buscar una solución. ¿Cómo se va a entender el invadido con el invasor? ¿Cómo conjugar la independencia que desea un pueblo con la bota imperialista de otro? ¿Dónde estará el dialogo franco si todas las partes conocen que no existen puntos intermedios? Mohamed VI insiste en que debe respetarse la soberanía de los Estados, "de su integridad territorial y de las reglas de buena vencidad". Lo que no dice es que internacionalmente no se le reconoce derechos sobre el Sahara, tal como en su día dictaminó el Tribunal Internacional de La Haya; tampoco dice que la República Arabe Saharaui está reconocida por cerca de un centenar de Estados (muchos africanos); y no dice que la ONU insiste desde que se planteó el problema del territorio que los saharahuís -los que entonces (1974) vivían en el territorio son los únicos que mediante un referendum debían decidir su futuro. Manipula que algo queda y en este tema queda mucho, mucho. Lo sorprendente es que los intereses económicos de España (más de 500 empresas en Marruecos) y de la Unión Europea den una patada a la historia y a los derechos humanos plegándose al régimen marroquí y ofreciéndole un Estatuto avanzado para asi sacar el máximo provecho mercantilista. La falsedad política y diplomática forma parte evidente de nuestras señas de identidad a imagen y semejanza del mensaje dado por Mohamed VI "las nuevas generaciones deben vivir en un espacio ( ) donde prevalezcan los ideales de respeto a la dignidad humana y a la inviolabilidad de las naciones". ¿Acaso alguien ve en España, Marruecos y la UE que lo que se predica coincide con lo que se hace? En el caso del Sahara Occidental, evidentemente no.

Agregado 10-03-2008
La policía marroquí agrede a los saharauis del barrio de Maatala, en El Aiún, que recibían a activistas proderechos humanos que regresaban de visitar los campos de refugiados en Tinduf (Argelia). Las últimas fotografias corresponden a una de las víctimas de la represión policial, Mariam Mgaizlat, antes y después de la brutal agresión marroquí. El Hospital ni la atendió ni le facilitó medicinas, mientras que el Gobierno español calla.

Agregado 10-03-2008
La policía marroquí agrede a los saharauis del barrio de Maatala, en El Aiún, que recibían a activistas proderechos humanos que regresaban de visitar los campos de refugiados en Tinduf (Argelia). Las últimas fotografias corresponden a una de las víctimas de la represión policial, Mariam Mgaizlat, antes y después de la brutal agresión marroquí. El Hospital ni la atendió ni le facilitó medicinas, mientras que el Gobierno español calla.
27 enero, 2010
BOLIVAR, UN DICTADOR IMPERIALISTA AL QUE APODARON “EL LIBERTADOR”
"Un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción" (Simón Bolívar)

Sintomático que Hugo Chaves se apoye en el ideario de Bolívar aupado a los altares como El Libertador, cuando no fue más que un dictador imperialista. Hace bien España en desmarcarse de las celebraciones del bicentenario de la independencia de las repúblicas hispanoamericanas. Evidentemente un repaso a la historia deja bien a las claras que aquellas “guerras civiles” fueron aprovechadas por quienes pretendían sustituir el poder realista español por el de gobiernos oligárquicos bajo la dictadura de Bolívar. La historia no miente, solo hay que conocerla.
Sin llegar a cumplir los 14 años, en 1797 el niño Bolívar ya mostró su vocación militar al ingresar como cadete español en un antiguo destino de su padre, el Batallón de Milicias de Blancos de los Valles de Aragua, la Escuela Militar donde se formaban los jóvenes de la aristocracia criolla que deseaban pertenecer a los ejércitos del Rey de España. Dos años después viajaría a la España Peninsular para ampliar sus estudios, en lo que fue su primera salida al exterior, siendo protegido por su tío Estebán quien lo introduce en la Corte conociendo a la Familia Real. Sin embargo su tío es encarcelado por pertenecer al entorno de un antiguo favorito de la Reina quien en ese tiempo se había echado en manos de Godoy.
Bolívar se sentía muy solo y antes de volver a Venezuela, en 1801, se casó en Madrid muy joven, con el consentimiento expreso del Rey con María Teresa Rodríguez del Toro y Alaiza, hija de un noble español , quien a los ocho meses moriria de fiebre en Venezuela dejándolo atormentado. Ante el rechazo inicial de su suegro escribió: "que poseo un mayorazgo bastante cuantioso, con la precisa condición de que he de estar establecido en Caracas, y que a falta mía pase a mis hijos y de no, a la casa de Aristiguieta, por lo que, atendiendo yo al aumento de mis bienes para mi familia, y por haberme apasionado de Maria Teresa, he determinado contraer alianza con dicha señorita para evitar la falta que puedo causar si fallezco sin sucesión; pues haciendo tan justa liga, querrá Dios darme algún hijo que sirva de apoyo a mis hermanos y de auxilio a mis tíos." No fue posible, al morir su esposa volvió a la Península y no comprendió que no fuera considerado español y sí extranjero (por ser americano) en los decretos para mitigar la peste y la hambruna que asolaban la Península. Si María Teresa había muerto, España también moriría para él. Fue cuando viajó en 1804 a París donde conoció nuevas ideas, pero lo que realmente hace cambiar a Bolívar en su concepción del nuevo mundo fue cuando reflexionó sobre la oportunidad única que se le plantea al conocer que Napoleón había invadido España y encarcelado a su Rey. La Junta de Caracas, fiel al Rey español y desconocedora de su nuevo pensamiento, lo envió en abril de 1810 junto a Luis López y Andrés Bello para buscar el apoyo británico para la colonia. Francisco de Miranda también estaba negociando con Londres dicho apoyo, conocedor del gran interés británico en arrebatarr Venezuela a España.
Bolívar pronto se concienció de su pertenencia elitista blanca y en lo que llamó "la pardocracia" temía -según John Lynch- a que las grandes mayorías mestizas acabasen con la élite blanca criolla, tal como había ocurrido en Haiti, o al menos que le quitasen el papel preponderante que ocupaban en la sociedad. Así que Bolívar decidió unirse a la Sociedad Patriótica propulsora de la Independencia. El 3 de julio de 1811 pronunció su primer discurso político y se incorporó con el grado de Coronel a las fuerzas insurreccionistas dirigidas por el General Miranda. Este es derrotado y murió encarcelado en Cádiz. Bolívar logró huir y ofreció sus servicios en Nueva Granada desde donde se lanzó a la conquista de Venezuela. Obsesionado por sustituir la presencia monárquica y establecer un Gran Imperio con las nuevas naciones que iría conquistando, no dudó en sus escritos de 1815, conocidos como la Carta de Jamaica, , rechazar las ideas republicanas al estilo de EEUU (la primera gran independencia en América conseguida por el vital apoyo de España, tal como se refleja en mi radiodocumental España en la Independencia de los EEUU de América), por no ser adecuadas al carácter hispanoamericano, por lo que apostó “por establecer un gobierno como el inglés, con la diferencia de que, a cambio de un rey, tendría un poder Ejecutivo electivo y VITALICIO, y un Senado hereditario”. Más o menos lo que hoy pretende Chaves. Se muestra contrario a las instituciones liberales y federales por la realidad social de Hispanoamérica, e incluso expresa que no cree posible formar en el futuro del conjunto dominado por España “la más grande nación del mundo”, pero si cree que podrían formarse conglomerados territoriales, entre los que está el de Nueva Granada, en lo que se denominó la Gran Colombia. Su elitismo lo hizo siempre rodeado de la pompa y la gloria que creía se merecía. Solo hay que mirar sus retratos para ver la obviedad.
Una vez que las tropas realistas fueron derrotadas por las tropas republicanas en Venezuela, en la ciudad de Angostura, que hoy lleva el nombre de Ciudad Bolívar, el admirado Libertador pidió a la Comisión Constituyente del país que establecieran para Venezuela un presidente a perpetuidad (él, claro), un Senado hereditario en el que estuvieran los generales que se alzaron contra España y una Cámara elegida por votación popular. La bofetada fue tremenda ya que le advirtieron que la Presidencia solo debería durar cuatro años. Él mismo hizo frente a sus adversarios internos y en octubre de 1817 mandó fusilar en Angostura al General Manuel Piar, uno de los principales jefes republicanos, mientras en sus escritos exaltaba los sentimientos patrióticos, soñando con conquistar los países vecinos a Venezuela para establecer una nueva nación.
Simón Bolívar, como Hugo Chaves, no se desanimó ante el rechazo a su dictadura y lo volvió a intentar en la Convención que estableció la Gran Colombia, por la que Nueva Granada (Colombia), Venezuela y Ecuador se unían bajo la presidencia de quien se autoproclamó El Libertador. Le volvieron a denegar su intento de ocupar el cargo de forma vitalicia y de instituir senadores hereditarios. A la tercera fue la vencida tras derrotar a los españoles peninsulares y apoderarse de Perú y Bolivia (llamada así en su honor). Por fin, en 1828 Bolívar vio cumplido su sueño dictatorial cuando él mismo redactó la Constitución para las nuevas tierras por él conquistadas. Promulgó el primer decreto de su dictadura, asumiendo el poder supremo y disolviendo el Congreso, así que El Libertador se vio como presidente vitalicio y se rodeó de, senadores hereditarios afines a él. Se instaló en Perú con su amante Manolita Saénz, tras ocupar la residencia de San Martín quien se había opuesto a sus pretensiones oligárquicas. Las élites criollas (los hijos de españoles nacidos en América) rápidamente comprendieron que sin la dominación de los representantes del Rey ellos dirigirían los destinos de aquellas tierras, convirtiéndose en las nuevas burguesías coloniales y pactando con el mejor postor, como hiciera Miranda con Inglaterra.
El nuevo dictador consiguió su objetivo de expulsar y sustituir a los representantes españoles para convertirse en Caudillo vitalicio. Volvió a intentar establecer una Constitución para todos los territorios que conquistó y ahí se las tuvo que ver con su vicepresidente Francisco de Paula Santander (Casandro), quien se negó a secundarlo, ya que la Constitución consensuada en Cúcuta señalaba que no podía ser cambiada durante 10 años, y le advirtió que él que había luchado durante 14 años contra el Rey Fernando VII, no iba a tener ahora un Rey que se llame Simón Primero. Bolívar intentó mediante “actas populares” reformar la Constitución, pero la determinación del vicepresidente Santander lo impidió argumentando la ilegalidad de aquellas pretensiones.
Bolívar era tozudo y pensó que una nueva Convención constituyente le serviría para sus propósitos, pero su sorpresa fue comprobar cómo el vicepresidente Santander obtuvo para esas constituyentes más delegados que él, por lo que Bolívar dio todo un golpe de mano al retirar a sus delegados y dejar la Asamblea sin efectivos para diseñar las nuevas leyes. Así fue cómo consiguió ser el nuevo dictador de la Gran Colombia con el insólito título de El Libertador, con el que aun lo veneran por aquellas tierras. Eliminó toda oposición y destituyó a Santander, por cierto hijo de un gobernador español, quien fue acusado más tarde de una conspiración para acabar con Bolívar. Su fracaso político fue absoluto, ya que la Gran Colombia se desintegraría con su muerte. Santander a quien Bolívar había desterrado volvería para ser presidente de Colombia y repuesto con todos los honores que el dictador le había retirado. No entendió Bolívar que no lo quisieran en Colombia, donde lo acusaban de dictador e intentaron matarlo en distintas ocasiones.
Simón Bolívar fue el preclaro precursor y adalid de toda la fanfarria dictatorial militar que se extendió por los nuevos países surgidos de la disgregación de la América española y que durante 200 años lo tomaron como ejemplo en cada una de las nuevas naciones surgidas de los excesos imperialistas del dictador. Si Bolívar veía a España como un estorbo para sus pretensiones, los gobernantes de las nuevas tierras conquistadas también compartieron entre el generalato esta idea respecto a él. La resistencia bolivariana se extendió entre la élite militar y civil de cada nación y el sueño de Bolívar de constituirse en dictador de una América unida se hizo añicos. Las numerosas y sucesivas dictaduras en aquel continente lo tomaron como ejemplo a seguir aunque cada uno hizo la guerra por su cuenta con la idea de quitarle tierras al vecino. Bolivia, por ejemplo perdió casi la mitad de su territorio que se repartieron sus hermanos de vecindad. Pero a pesar del carácter ditactorial de Simón Bolívar, la manipulación de la historia en los países hispanoamericanos aún lo presentan como el gran libertador, en una exagerada veneración retorica por su figura. Hugo Chaves es el mejor ejemplo.
"Todos hemos estudiado en el colegio "la versión oficial" que ensalza las gestas del Libertador; en familia y entre amigos hemos descubierto aristas menos heroicas y más humanas del personaje y su faceta de hombre de letras. Pero no es hasta la publicación del controvertido relato historiográfico de García Márquez "El General en su laberinto" que se percibe claramente el desgaste de las ideologías que han manufacturado y administrado la figura de nuestro principal héroe nacional" (Elsa Cajiao Cuéllar)
Germán Carrera Damas atribuye a tres factores la figura de Bolívar creada por la historiografía: la unidad nacional, el gobierno y la superación nacional;
Un ejemplo el de María Josefina Bravo Díaz, quien en su libro para 5º año de Educación Básica "Mi historia de Venezuela" inculca a sus jóvenes lectores esta idea de El Libertador: "El 17 de diciembre de 1830 moría en Santa Marta, Colombia, en la Hacienda San Pedro Alejandrino, el más grande de los venezolanos de todos los tiempos, el genio universal de la libertad, el hombre que luchó sin descanso por la Independencia de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia; el proponente de una nueva Venezuela, de una nueva América, que todavía sus hijos no hemos podido construir, pero que orientados por la guía, el pensamiento y la acción del Libertador Simón Bolívar, estamos en la permanente obligación de crear, para que todos seamos felices y plenamente democráticos, como fue la aspiración máxima (?) del más grande hombre de América y uno de los más grandes del mundo"
"Cuando se refieren nuestros historiadores a los próceres de la tercera república, lo hacen en actitud de perdonavidas,
con frases conmiserativas, como queriendo lavar el pecado de haberse opuesto al mandato del Libertador. No se ha
querido comprender que hombres como Páez, Mariño, Arismendi, Bermúdez, a quienes debían lealtad sobre todas
las cosas era a su pueblo y a su patria venezolana, y nunca a un hombre por providencial y mesiánico que pudiera parecer,
ni a una experiencia política que los hechos se habían encargado de destruir." Asdrubal González
Y esta cita de Denzil Romero
"Como en los tiempos de la Edad Media, -dice Pedro Carujo- habría gustado verlo morir entre “atroces espasmos”. Como a un blasfemo, le habría arrancado la lengua y, como a un ladrón le habría cortado las manos. Como a un espía, quería reventarle los ojos y, como a un calumniador, hacerle sopa los huesos. (...)boceté su cara en el mascarón ritual con todos los detalles. Allí quedaron caricaturizados por el alcance mortal de mi odio, su frente alta pero no muy ancha aunque si bastante arrugada, sus cejas gruesas y bien formadas, sus ojos oscuros y penetrantes ensombrecidos ya por la mirada lánguida que la enfermedad (TISIS) le determinara, el humor craso que supuraba de sus lagrimales (...) la verruga que humillaba su nariz (...) sus pómulos salientes, sus mejillas hundidas, su boca fea (...) y el cabello ralo que, por esos días, empezaba a escasearle (...) Muy diferente esa imagen a la de sus retratos oficiales, donde, aquí y más allá, en oficinas públicas, desde las más encumbradas a las más modestas del territorio, casas curales, cuarteles y escuelas, aparecía consolidado en sus rasgos de autosuficiencia y envalentonamiento y en su brutal, casi paranoico, culto a la personalidad propio (él) de todos los tiranos, recubierto con un cierto brillo sagrado, barnizado como una acabada obra maestra, engaripolado en su rico uniforme de General en Jefe..."
“--Carajos--, suspiró. -- !Cómo voy a salir de este laberinto !--” ( Bolívar en El general en su Laberinto)
"Veinticuatro años después, absorto en la magia del río, moribundo y en derrota, tal vez se preguntó si no tendría el valor de mandar al carajo las hojas de orégano y de salvia, y las naranjas amargas de los baños de distracción de José Palacios, y de seguir el consejo de Carreño de sumergirse hasta el fondo con sus ejércitos de pordioseros,sus glorias inservibles, sus errores memorables, la patria entera, en un océano redentor de cariaquito morado."
Pag. 136-137 El general en su Laberinto. Editorial La oveja negra.1989

Sintomático que Hugo Chaves se apoye en el ideario de Bolívar aupado a los altares como El Libertador, cuando no fue más que un dictador imperialista. Hace bien España en desmarcarse de las celebraciones del bicentenario de la independencia de las repúblicas hispanoamericanas. Evidentemente un repaso a la historia deja bien a las claras que aquellas “guerras civiles” fueron aprovechadas por quienes pretendían sustituir el poder realista español por el de gobiernos oligárquicos bajo la dictadura de Bolívar. La historia no miente, solo hay que conocerla.Simón Bolívar (1783-1830), era hijo de buena familia de origen vasco nacido en la Venezuela española. Su infancia no fue muy feliz al ver morir de niño a sus padres y eso lo condicionó en su vida. Apenas conoció a su padre, el coronel español y rico terrateniente, Don Juan Vicente Bolívar y Ponte, quien poseía esclavos en sus haciendas. Para el historiador John Linch, Bolívar nació en una familia que ejercía el liderazgo de la sociedad hispanovenezolana y recibiría le mejor educación, tanto en América como en Europa. Los Bolívar, originarios de Vizcaya, ocupaban altos cargos en la Iglesia, en la Casa Real, en la Marina. Fueron Alcaldes, Corregidores, Justicias Mayor y Militares.
Sin llegar a cumplir los 14 años, en 1797 el niño Bolívar ya mostró su vocación militar al ingresar como cadete español en un antiguo destino de su padre, el Batallón de Milicias de Blancos de los Valles de Aragua, la Escuela Militar donde se formaban los jóvenes de la aristocracia criolla que deseaban pertenecer a los ejércitos del Rey de España. Dos años después viajaría a la España Peninsular para ampliar sus estudios, en lo que fue su primera salida al exterior, siendo protegido por su tío Estebán quien lo introduce en la Corte conociendo a la Familia Real. Sin embargo su tío es encarcelado por pertenecer al entorno de un antiguo favorito de la Reina quien en ese tiempo se había echado en manos de Godoy.
Bolívar se sentía muy solo y antes de volver a Venezuela, en 1801, se casó en Madrid muy joven, con el consentimiento expreso del Rey con María Teresa Rodríguez del Toro y Alaiza, hija de un noble español , quien a los ocho meses moriria de fiebre en Venezuela dejándolo atormentado. Ante el rechazo inicial de su suegro escribió: "que poseo un mayorazgo bastante cuantioso, con la precisa condición de que he de estar establecido en Caracas, y que a falta mía pase a mis hijos y de no, a la casa de Aristiguieta, por lo que, atendiendo yo al aumento de mis bienes para mi familia, y por haberme apasionado de Maria Teresa, he determinado contraer alianza con dicha señorita para evitar la falta que puedo causar si fallezco sin sucesión; pues haciendo tan justa liga, querrá Dios darme algún hijo que sirva de apoyo a mis hermanos y de auxilio a mis tíos." No fue posible, al morir su esposa volvió a la Península y no comprendió que no fuera considerado español y sí extranjero (por ser americano) en los decretos para mitigar la peste y la hambruna que asolaban la Península. Si María Teresa había muerto, España también moriría para él. Fue cuando viajó en 1804 a París donde conoció nuevas ideas, pero lo que realmente hace cambiar a Bolívar en su concepción del nuevo mundo fue cuando reflexionó sobre la oportunidad única que se le plantea al conocer que Napoleón había invadido España y encarcelado a su Rey. La Junta de Caracas, fiel al Rey español y desconocedora de su nuevo pensamiento, lo envió en abril de 1810 junto a Luis López y Andrés Bello para buscar el apoyo británico para la colonia. Francisco de Miranda también estaba negociando con Londres dicho apoyo, conocedor del gran interés británico en arrebatarr Venezuela a España.
Bolívar pronto se concienció de su pertenencia elitista blanca y en lo que llamó "la pardocracia" temía -según John Lynch- a que las grandes mayorías mestizas acabasen con la élite blanca criolla, tal como había ocurrido en Haiti, o al menos que le quitasen el papel preponderante que ocupaban en la sociedad. Así que Bolívar decidió unirse a la Sociedad Patriótica propulsora de la Independencia. El 3 de julio de 1811 pronunció su primer discurso político y se incorporó con el grado de Coronel a las fuerzas insurreccionistas dirigidas por el General Miranda. Este es derrotado y murió encarcelado en Cádiz. Bolívar logró huir y ofreció sus servicios en Nueva Granada desde donde se lanzó a la conquista de Venezuela. Obsesionado por sustituir la presencia monárquica y establecer un Gran Imperio con las nuevas naciones que iría conquistando, no dudó en sus escritos de 1815, conocidos como la Carta de Jamaica, , rechazar las ideas republicanas al estilo de EEUU (la primera gran independencia en América conseguida por el vital apoyo de España, tal como se refleja en mi radiodocumental España en la Independencia de los EEUU de América), por no ser adecuadas al carácter hispanoamericano, por lo que apostó “por establecer un gobierno como el inglés, con la diferencia de que, a cambio de un rey, tendría un poder Ejecutivo electivo y VITALICIO, y un Senado hereditario”. Más o menos lo que hoy pretende Chaves. Se muestra contrario a las instituciones liberales y federales por la realidad social de Hispanoamérica, e incluso expresa que no cree posible formar en el futuro del conjunto dominado por España “la más grande nación del mundo”, pero si cree que podrían formarse conglomerados territoriales, entre los que está el de Nueva Granada, en lo que se denominó la Gran Colombia. Su elitismo lo hizo siempre rodeado de la pompa y la gloria que creía se merecía. Solo hay que mirar sus retratos para ver la obviedad.
Una vez que las tropas realistas fueron derrotadas por las tropas republicanas en Venezuela, en la ciudad de Angostura, que hoy lleva el nombre de Ciudad Bolívar, el admirado Libertador pidió a la Comisión Constituyente del país que establecieran para Venezuela un presidente a perpetuidad (él, claro), un Senado hereditario en el que estuvieran los generales que se alzaron contra España y una Cámara elegida por votación popular. La bofetada fue tremenda ya que le advirtieron que la Presidencia solo debería durar cuatro años. Él mismo hizo frente a sus adversarios internos y en octubre de 1817 mandó fusilar en Angostura al General Manuel Piar, uno de los principales jefes republicanos, mientras en sus escritos exaltaba los sentimientos patrióticos, soñando con conquistar los países vecinos a Venezuela para establecer una nueva nación.
Simón Bolívar, como Hugo Chaves, no se desanimó ante el rechazo a su dictadura y lo volvió a intentar en la Convención que estableció la Gran Colombia, por la que Nueva Granada (Colombia), Venezuela y Ecuador se unían bajo la presidencia de quien se autoproclamó El Libertador. Le volvieron a denegar su intento de ocupar el cargo de forma vitalicia y de instituir senadores hereditarios. A la tercera fue la vencida tras derrotar a los españoles peninsulares y apoderarse de Perú y Bolivia (llamada así en su honor). Por fin, en 1828 Bolívar vio cumplido su sueño dictatorial cuando él mismo redactó la Constitución para las nuevas tierras por él conquistadas. Promulgó el primer decreto de su dictadura, asumiendo el poder supremo y disolviendo el Congreso, así que El Libertador se vio como presidente vitalicio y se rodeó de, senadores hereditarios afines a él. Se instaló en Perú con su amante Manolita Saénz, tras ocupar la residencia de San Martín quien se había opuesto a sus pretensiones oligárquicas. Las élites criollas (los hijos de españoles nacidos en América) rápidamente comprendieron que sin la dominación de los representantes del Rey ellos dirigirían los destinos de aquellas tierras, convirtiéndose en las nuevas burguesías coloniales y pactando con el mejor postor, como hiciera Miranda con Inglaterra.
El nuevo dictador consiguió su objetivo de expulsar y sustituir a los representantes españoles para convertirse en Caudillo vitalicio. Volvió a intentar establecer una Constitución para todos los territorios que conquistó y ahí se las tuvo que ver con su vicepresidente Francisco de Paula Santander (Casandro), quien se negó a secundarlo, ya que la Constitución consensuada en Cúcuta señalaba que no podía ser cambiada durante 10 años, y le advirtió que él que había luchado durante 14 años contra el Rey Fernando VII, no iba a tener ahora un Rey que se llame Simón Primero. Bolívar intentó mediante “actas populares” reformar la Constitución, pero la determinación del vicepresidente Santander lo impidió argumentando la ilegalidad de aquellas pretensiones.
Bolívar era tozudo y pensó que una nueva Convención constituyente le serviría para sus propósitos, pero su sorpresa fue comprobar cómo el vicepresidente Santander obtuvo para esas constituyentes más delegados que él, por lo que Bolívar dio todo un golpe de mano al retirar a sus delegados y dejar la Asamblea sin efectivos para diseñar las nuevas leyes. Así fue cómo consiguió ser el nuevo dictador de la Gran Colombia con el insólito título de El Libertador, con el que aun lo veneran por aquellas tierras. Eliminó toda oposición y destituyó a Santander, por cierto hijo de un gobernador español, quien fue acusado más tarde de una conspiración para acabar con Bolívar. Su fracaso político fue absoluto, ya que la Gran Colombia se desintegraría con su muerte. Santander a quien Bolívar había desterrado volvería para ser presidente de Colombia y repuesto con todos los honores que el dictador le había retirado. No entendió Bolívar que no lo quisieran en Colombia, donde lo acusaban de dictador e intentaron matarlo en distintas ocasiones.
Simón Bolívar fue el preclaro precursor y adalid de toda la fanfarria dictatorial militar que se extendió por los nuevos países surgidos de la disgregación de la América española y que durante 200 años lo tomaron como ejemplo en cada una de las nuevas naciones surgidas de los excesos imperialistas del dictador. Si Bolívar veía a España como un estorbo para sus pretensiones, los gobernantes de las nuevas tierras conquistadas también compartieron entre el generalato esta idea respecto a él. La resistencia bolivariana se extendió entre la élite militar y civil de cada nación y el sueño de Bolívar de constituirse en dictador de una América unida se hizo añicos. Las numerosas y sucesivas dictaduras en aquel continente lo tomaron como ejemplo a seguir aunque cada uno hizo la guerra por su cuenta con la idea de quitarle tierras al vecino. Bolivia, por ejemplo perdió casi la mitad de su territorio que se repartieron sus hermanos de vecindad. Pero a pesar del carácter ditactorial de Simón Bolívar, la manipulación de la historia en los países hispanoamericanos aún lo presentan como el gran libertador, en una exagerada veneración retorica por su figura. Hugo Chaves es el mejor ejemplo.
"Todos hemos estudiado en el colegio "la versión oficial" que ensalza las gestas del Libertador; en familia y entre amigos hemos descubierto aristas menos heroicas y más humanas del personaje y su faceta de hombre de letras. Pero no es hasta la publicación del controvertido relato historiográfico de García Márquez "El General en su laberinto" que se percibe claramente el desgaste de las ideologías que han manufacturado y administrado la figura de nuestro principal héroe nacional" (Elsa Cajiao Cuéllar)
Germán Carrera Damas atribuye a tres factores la figura de Bolívar creada por la historiografía: la unidad nacional, el gobierno y la superación nacional;
Un ejemplo el de María Josefina Bravo Díaz, quien en su libro para 5º año de Educación Básica "Mi historia de Venezuela" inculca a sus jóvenes lectores esta idea de El Libertador: "El 17 de diciembre de 1830 moría en Santa Marta, Colombia, en la Hacienda San Pedro Alejandrino, el más grande de los venezolanos de todos los tiempos, el genio universal de la libertad, el hombre que luchó sin descanso por la Independencia de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia; el proponente de una nueva Venezuela, de una nueva América, que todavía sus hijos no hemos podido construir, pero que orientados por la guía, el pensamiento y la acción del Libertador Simón Bolívar, estamos en la permanente obligación de crear, para que todos seamos felices y plenamente democráticos, como fue la aspiración máxima (?) del más grande hombre de América y uno de los más grandes del mundo"
"Cuando se refieren nuestros historiadores a los próceres de la tercera república, lo hacen en actitud de perdonavidas,
con frases conmiserativas, como queriendo lavar el pecado de haberse opuesto al mandato del Libertador. No se ha
querido comprender que hombres como Páez, Mariño, Arismendi, Bermúdez, a quienes debían lealtad sobre todas
las cosas era a su pueblo y a su patria venezolana, y nunca a un hombre por providencial y mesiánico que pudiera parecer,
ni a una experiencia política que los hechos se habían encargado de destruir." Asdrubal González
Y esta cita de Denzil Romero
"Como en los tiempos de la Edad Media, -dice Pedro Carujo- habría gustado verlo morir entre “atroces espasmos”. Como a un blasfemo, le habría arrancado la lengua y, como a un ladrón le habría cortado las manos. Como a un espía, quería reventarle los ojos y, como a un calumniador, hacerle sopa los huesos. (...)boceté su cara en el mascarón ritual con todos los detalles. Allí quedaron caricaturizados por el alcance mortal de mi odio, su frente alta pero no muy ancha aunque si bastante arrugada, sus cejas gruesas y bien formadas, sus ojos oscuros y penetrantes ensombrecidos ya por la mirada lánguida que la enfermedad (TISIS) le determinara, el humor craso que supuraba de sus lagrimales (...) la verruga que humillaba su nariz (...) sus pómulos salientes, sus mejillas hundidas, su boca fea (...) y el cabello ralo que, por esos días, empezaba a escasearle (...) Muy diferente esa imagen a la de sus retratos oficiales, donde, aquí y más allá, en oficinas públicas, desde las más encumbradas a las más modestas del territorio, casas curales, cuarteles y escuelas, aparecía consolidado en sus rasgos de autosuficiencia y envalentonamiento y en su brutal, casi paranoico, culto a la personalidad propio (él) de todos los tiranos, recubierto con un cierto brillo sagrado, barnizado como una acabada obra maestra, engaripolado en su rico uniforme de General en Jefe..."
“--Carajos--, suspiró. -- !Cómo voy a salir de este laberinto !--” ( Bolívar en El general en su Laberinto)
"Veinticuatro años después, absorto en la magia del río, moribundo y en derrota, tal vez se preguntó si no tendría el valor de mandar al carajo las hojas de orégano y de salvia, y las naranjas amargas de los baños de distracción de José Palacios, y de seguir el consejo de Carreño de sumergirse hasta el fondo con sus ejércitos de pordioseros,sus glorias inservibles, sus errores memorables, la patria entera, en un océano redentor de cariaquito morado."
Pag. 136-137 El general en su Laberinto. Editorial La oveja negra.1989
21 diciembre, 2009
GOLEADA MARROQUÍ A ZAPATERO
El caso Haidar ha puesto contra las cuerdas al Gobierno de Marruecos al resucitar la larga cuestión del Sahara Occidental. De vuelta a casa en El Aiún, Haidar ha dejado tras de si una estela de valentía y coherencia, algo que le ha faltado al Gobierno español que, una vez más, ha puesto en evidencia su errática polìtica exterior en cuestiones sensibles que nos afectan directamente, como suele ser el Sahara o Gibraltar. Trasquilado y pateado por una diplomacia tan torpe como la marroquí se vio obligado a emitir un comunicado en el que señalaba que «la Ley marroquí se aplica en todo el territorio del Sahara Occidental», lo que le ha valido al embajador marroquí en España, Omar Azziman, para afirmar que "el Gobierno de Zapatero reconoce que la ex colonia no es un territorio ocupado, sino que está bajo dominio del Reino alauí".Diga lo que diga el Gobierno de Zapatero o del Sultán Mohamed VI, el Sahara Occidental es una cuestión internacional, un territorio según la ONU a descolonizar que está bajo administración marroquí desde que España huyera del territorio abandonando a sus habitantes hasta entonces españoles con DNI. La real-politik de Zapatero le ha llevado a olvidar sus relamidas palabras sobre justicia y derechos humanos sometiéndolas a los intereses económicos en el medieval reino alauita. Lleva razón el embajador cuando dice que el Sahara "está bajo el dominio de Marruecos", como antes lo estaba bajo el dominio español, lo que no quiere decir que ni uno ni otro tuvieran derechos sobre un pueblo sometido que busca su independencia. El palo del imperialismo ha caído sobre los pobres Bidanis con toda su fuerza en pleno siglo XXI, sin que la comunidad internacional se moje por esta causa, a pesar de los gestos de solidaridad ante la valiente Haidar. Su entereza nos dice a las claras que la causa saharaui no ha muerto, a pesar de la traición de España y del cobarde comportamiento de nuestros polìticos que en esto son dignos sucesores de los estertores del franquismo. No han sabido recomponer la infamia de aquel abandono y se aplican con afán en reirle las gracias a un regímen medieval. Hay quien ha olvidado que el entonces Príncipe Juan Carlos era el Jefe del Estado en funciones cuando España abandonó el Sahara Occidental en 1975. Días antes estuvo en la entonces provincia española animando a los militares y prometiendo a los saharauis que España los defendería. Sus palabras desaparecieron de los archivos de RTVE, pero son muchos los testigos que la recuerdan y asi me las transmitieron en el documental "Sahara 1975. Bidanis en el laberinto de las arenas". Coinciden al recordar que el Jefe del Estado, en funciones pero con todos los poderes, les prometió que España no iba a retroceder, que cumpliría con sus compromisos y respetaría el derecho de los saharauis a ser libres. Exhortando al Ejército a mantenerse en su puesto les dijo que él, como Comandante en jefe, estaría con ellos cuando sonara el primer disparo.
Evidentemente hubo engaño, ya que los militares entendieron que iban a una guerra con Marruecos si este invadía el Sahara y los saharauis se tranquilizaron al saber que el jefe del Estado de España en aquellos momentos les prometía indirectamante no solo apoyar la resolución de la ONU sobre el referéndum de autodeterminación -"ser libres"-, sino que allí en el Sahara el Ejército los iba a defender. La traición se consumaría días más tardes con el pacto que España había establecido con Estados Unidos y Marruecos. ¿Será por eso que Zapatero no quiere involucrar al Rey ni cuestionarle sobre lo que hizo en noviembre de 1975 en el Sahara?
Evidentemente hubo engaño, ya que los militares entendieron que iban a una guerra con Marruecos si este invadía el Sahara y los saharauis se tranquilizaron al saber que el jefe del Estado de España en aquellos momentos les prometía indirectamante no solo apoyar la resolución de la ONU sobre el referéndum de autodeterminación -"ser libres"-, sino que allí en el Sahara el Ejército los iba a defender. La traición se consumaría días más tardes con el pacto que España había establecido con Estados Unidos y Marruecos. ¿Será por eso que Zapatero no quiere involucrar al Rey ni cuestionarle sobre lo que hizo en noviembre de 1975 en el Sahara?
26 noviembre, 2009
LA DIGNIDAD CATALANA
El "nazionalismo" catalán no tiene límites.Lo que no existe en la calle lo politizan y lo hacen dogma de fe, ahora con el apoyo de los diarios catalanes. No nos engañemos, digan lo que digan, el Estatut ha sido un pulso al Estado del que se sienten vencedores, pero tan "democráticos" ellos cuestionan que se les cuestione su camino hacia la independencia en el que se han encontrado con el inestimable apoyo de los socialistas catalanes.
Lo que no les favorece lo cuestionan y por eso el ataque que está sufriendo el Tribunal Constitucional. Dice el editorial conjunto que hoy hemos conocido en los diarios catalanes que "están en juego los pactos profundos que han hecho posible los treinta años más virtuosos de la historia de España. Y llegados a este punto es imprescindible recordar uno de los principios vertebrales de nuestro sistema jurídico, de raíz romana: Pacta sunt servanda. Lo pactado obliga.". Pues eso es precisamante lo que tiene que decidir el Tribunal Constitucional, que si lo pactado en la Constitución de 1978 se cumple o no se cumple en el nuevo Estatut, que no nos engañemos arrincona al máximo todo lo que huela a español, como si nunca hubiera formado partede la realidad catalana.
Solo uno de cada tres catalanes votaron el nuevo Estatut, pero lo que los "nazionalistas" no entienden es que se rechace la imposición de sus normas y sus leyes saltándose a la torera lo pactado en la Constitución, que es la norma suprema del Estado. Claro que ellos -más excluyentes que nadie- pretenden tener su Estado paralelo para llegar a su Estado independiente. Todo el que no se pliegue a sus deseos es tachado directamente de anticatalanista, pero ¿se han preguntado alguna vez porqué ofrecen tanto rechazo en el resto de España sus veleidades diferenciales?. Precisamente, por lo mismo que ellos critican, porque como les hizo Franco -todo parece una venganza- no permiten que en Cataluña se pueda estudiar en castellano si uno lo pretende, cuando la Constitución señala expresamante el bilingüísmo de la sociedad catalana. Excluyen y cercenan la libertad de elección, como en la mejor tradición "nazista". Su contundente agresión al resto de España con el hecho diferenciador no ha tenido adecuada respuesta y la manipulación de la historia ha sido toda una constante en la formación de los niños catalanes.
¿Qué prefieren, la senyera con la estrella en blanco o en rojo? ¿Quédirían los Condes de Barcelona que adoptaron la bandera bicolor cuatribarrada?
Lo que no les favorece lo cuestionan y por eso el ataque que está sufriendo el Tribunal Constitucional. Dice el editorial conjunto que hoy hemos conocido en los diarios catalanes que "están en juego los pactos profundos que han hecho posible los treinta años más virtuosos de la historia de España. Y llegados a este punto es imprescindible recordar uno de los principios vertebrales de nuestro sistema jurídico, de raíz romana: Pacta sunt servanda. Lo pactado obliga.". Pues eso es precisamante lo que tiene que decidir el Tribunal Constitucional, que si lo pactado en la Constitución de 1978 se cumple o no se cumple en el nuevo Estatut, que no nos engañemos arrincona al máximo todo lo que huela a español, como si nunca hubiera formado partede la realidad catalana.
Solo uno de cada tres catalanes votaron el nuevo Estatut, pero lo que los "nazionalistas" no entienden es que se rechace la imposición de sus normas y sus leyes saltándose a la torera lo pactado en la Constitución, que es la norma suprema del Estado. Claro que ellos -más excluyentes que nadie- pretenden tener su Estado paralelo para llegar a su Estado independiente. Todo el que no se pliegue a sus deseos es tachado directamente de anticatalanista, pero ¿se han preguntado alguna vez porqué ofrecen tanto rechazo en el resto de España sus veleidades diferenciales?. Precisamente, por lo mismo que ellos critican, porque como les hizo Franco -todo parece una venganza- no permiten que en Cataluña se pueda estudiar en castellano si uno lo pretende, cuando la Constitución señala expresamante el bilingüísmo de la sociedad catalana. Excluyen y cercenan la libertad de elección, como en la mejor tradición "nazista". Su contundente agresión al resto de España con el hecho diferenciador no ha tenido adecuada respuesta y la manipulación de la historia ha sido toda una constante en la formación de los niños catalanes.
La llamada Carta Magna nos obliga a todos los españoles, por eso los "nazionalistas" no soportan que tengan que ajustarse al texto constitucional y de ahí su pulso el Estado y al conjunto de la sociedad española.
Ellos deben saber que pueden optar por la independencia, pero está claro que es un asunto que concierne a todos los españoles. Es como si un pueblo catalán quisiera pasarse a Francia (¿se acuerdan de Llivia?) o en el caso de querer quedarse en España, ¿qué van a hacer? aceptarlo democráticamante o decir que esa no es la opinión de todo el pueblo catalán y obligarles a seguir en Cataluña aun cuando hayan votado a favor de seguir en España . Nos estamos volviendo locos y lo malo es que los que tienen en su poder defender al Estado se han arrojado en la protección de los votos "nazionalistas". Su poder condiciona la viabilidad de este Estado y ya Gregorio Peces Barba y Alfonso Guerra reconocieron que se equivocaron ofreciéndoles más poder que el que les correspondería en una auténtica democracia en la que todos los votos tuvieran el mismo valor. No es extraño que Izquierda Unida y UPyD hayan pedido el cambio de la ley electoral. No lo van a conseguir, la clase politica dominante está demasiado atada a unos "nazionalismos" que piden el respeto de "la dignidad catalana" cuando ellos son los que han roto el pacto mostrando todo lo contrario. Quieren imponer sus leyes, aunque estén en contra del espíritu Constitucional pactado. Dejemos que hable el Constitucional, a lo mejor yo no llevo razón, pero no me cuenten películas y sean dignos en el respeto a lo que se determine, aun cuando no les guste a los lacayos del "nazionalismo". No traten de manipular, ni traten de que entendamos el trágala que suponen sus imposiciones rompiendo la convivencia de la sociedad catalana y española. Si no respetan la diferencia y cercenan la libertad -y lo están haciendo- en aras de sus ideas no esperen que entiendan de su llamada dignidad. El respeto hay que ganarlo.¿Qué prefieren, la senyera con la estrella en blanco o en rojo? ¿Quédirían los Condes de Barcelona que adoptaron la bandera bicolor cuatribarrada?
24 noviembre, 2009
DEFENSA 2009
El premio venía demorándose por “agenda” de la ministra de Defensa, Carme Chacón. Por fin, en el Cuartel del Ejército del Aire, se ha celebrado hoy el acto de la entrega de los Premios Defensa 2009, en la que he sido uno de los premiados por el documental sobre “La guerra Ifni-Sahara, 1957-1958”, emitido durante mi etapa como director de Documentos RNE. El documental reconstruye y analiza los acontecimientos que hace cincuenta años rodearon a la última guerra mantenida por España en la que murieron casi 200 soldados españoles y cuyas consecuencias condicionaron el proceso descolonizador en las posesiones africanas en la costa atlántica (Cabo Juby, Ifni y Sahara Occidental).
Al acto asistieron numerosas autoridades militares y civiles. En esta edición, el exministro y Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea, Javier Solana, recibió el Premio Extraordinario Defensa 2009, mientras que la socióloga Amparo Tortosa Garrigós también obtuvo otro de los premios por una serie de artículos periodísticos publicados en diversos medios sobre “Estrategia de seguridad mundial. Afganistán, el Sahel y el Yihadismo”, así como Juan Antonio Tirado y José Jiménez Pons, por el reportaje “Soldados contra la catástrofe” emitido en Informe Semanal de TVE.
Se da la circunstancia de que el pasado año la Armada Española me otorgó su Diploma de Honor por defender los intereses marítimos españoles a través del documental “El lago español. Galeones, Corbetas y Fragatas en el Pacífico” y compartí con la ministra de Defensa, Carme Chacón, los Premios Internacionales de Prensa del CIP, que obtuve “por la dirección del mejor programa de radio en España”.
Con este Premio Defensa 2009 vengo a cerrar el ciclo que inicié hace dos años con el Premio de Periodismo y Comunicación Torre de Nerva, el Andalucía de Periodismo, el Ciudad de Huelva y el 28 de Febrero-Parlamento de Andalucía , además de los mencionados. Otro programa "El agua, elemento devida" emitido en Documentos RNE bajo mi dirección recibió también este año uno de los Premios de la Asociación dela Prensa de Guadalajara. Han sido dos años fructíferos en los que mi trabajo ha sido reconocido.
Al acto asistieron numerosas autoridades militares y civiles. En esta edición, el exministro y Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea, Javier Solana, recibió el Premio Extraordinario Defensa 2009, mientras que la socióloga Amparo Tortosa Garrigós también obtuvo otro de los premios por una serie de artículos periodísticos publicados en diversos medios sobre “Estrategia de seguridad mundial. Afganistán, el Sahel y el Yihadismo”, así como Juan Antonio Tirado y José Jiménez Pons, por el reportaje “Soldados contra la catástrofe” emitido en Informe Semanal de TVE.
Se da la circunstancia de que el pasado año la Armada Española me otorgó su Diploma de Honor por defender los intereses marítimos españoles a través del documental “El lago español. Galeones, Corbetas y Fragatas en el Pacífico” y compartí con la ministra de Defensa, Carme Chacón, los Premios Internacionales de Prensa del CIP, que obtuve “por la dirección del mejor programa de radio en España”.
Con este Premio Defensa 2009 vengo a cerrar el ciclo que inicié hace dos años con el Premio de Periodismo y Comunicación Torre de Nerva, el Andalucía de Periodismo, el Ciudad de Huelva y el 28 de Febrero-Parlamento de Andalucía , además de los mencionados. Otro programa "El agua, elemento devida" emitido en Documentos RNE bajo mi dirección recibió también este año uno de los Premios de la Asociación dela Prensa de Guadalajara. Han sido dos años fructíferos en los que mi trabajo ha sido reconocido.
23 noviembre, 2009
SAHARA Y GIBRALTAR, los "invasores" quieren decidir
Estos días se han cruzado en nuestras noticias dos cuestiones que afectan de manera directa a dos conflictos sin resolver para nuestra diplomacia y los dos se encuentran en la agenda de la ONU en los procesos de territorios a descolonizar.
La política de hechos consumados llevó a los británicos a apoderarse del itsmo donde está instalado el aeropuerto construido en la Segunda Guerra Mundial y a adueñarse imponiendo continuamente su ley de las aguas adyacentes al Peñón, no solo ampliando su dominio marítimo en la zona, sino también ganando terreno rellenando el mar con tierras llevadas desde España. Los incidentes sobre el contrabando proveniente de la Roca o el reciente sobre el ametrallamiento de una bandera española por parte de la Navy no dejan de ser recordatorios de un conflicto que se eterniza ante el rechazo de lo habitantes británicos de la colonia-base para que el territorio sea devuelto a España, tal como viene dictaminando la ONU. La voz cantante la llevan los Llanitos (giannitos) a los que no les interesa cambiar su privilegiado sistema en el que tienen lo mejor de España y del Reino Unido. Pero esta ha sido una población de relleno llevada como mano de obra a la colonia militar, especialmente tras la Segunda Guerra Mundial. Los sucesivos gobiernos españoles democráticos han ido cediendo poco a poco sin conseguir contrapartidas para nuestros intereses, lo que evidencia un fracaso rotundo de nuestra política exterior en este terreno. El Reino Unido y España son los dos Estados que pleitean por el territorio, pero si son los residentes anglogibraltareños los que tienen que decidir el futuro del territorio colonizado, nunca volverá a ser español.
Algo parecido puede suceder en el Sahara Occidental ocupado militarmente por Marruecos. España tenía preparado desde 1974 un referéndum apoyado por la ONU, pero los vergonzosos acontecimientos de noviembre de 1975 cerrados con el abandono a su suerte de quienes hasta entonces habían sido españoles y la entrega a Marruecos y Mauritania de la entonces provincia española, supuso poner al territorio en un callejón sin salida que promete eternizarse, como ha ocurrido en Gibraltar.
Los saharauis huyeron al desierto y se establecieron en campos de refugiados, mientras que Marruecos ocupó el territorio y comenzó a colonizarlo con marroquíes. Después de 34 años, Marruecos ve cómo se sigue sin reconocer internacionalmente su soberanía sobre el territorio ocupado y por ello ofrece a los saharauis una autonomía bajo la bandera central marroquí. Mientras, los saharauis representados por el Frente Polisario reivindican su derecho de autodeterminación perdido por la traición española y se aferran al censo español para celebrarlo. Este es uno de los escollos para la resolución del problema.
Tras el giro de la política norteamericana en la cuestión del Sahara Occidental apoyando en el Consejo de Seguridad de la ONU la resolución 1871 que promueve el derecho de autodeterminación de los saharauis, parece que la Administración Obama se decantará por dejar atrás el anterior apoyo de Bush a las intenciones de Mohamed VI y se retomará el Plan Baker II, el “Plan de paz para la libre determinación del pueblo del Sahara Occidental”, esta vez con otro norteamericano, Christofer Ross, como enviado personal del secretario general de la ONU.
A Marruecos no le ha gustado nada el giro político estadounidense que deja en evidencia la adhesión forzada de las “provincias del sur”. De ahí la presión que ejerce sobre los disidentes independentistas saharauis, como ha evidenciado el caso de a activista proderechos humanos, Aminatu Haidar, cuyo pecado al volver a su casa de El Aiún, tras recibir un prestigioso premio en Estados Unidos, ha sido poner “Saharaui” en la casilla sobre la nacionalidad en el documento que le exigían las autoridades marroquíes.
Mohamed VI insiste en la política represora implantada por su padre Hassan II ante el rechazo que produce su presencia en el Sahara Occidental. Sin embargo, aquel Plan Baker II de 2003 le da alguna oportunidad, como el hecho de que proponga que puedan votar en el referéndum de autodeterminación los mayores de 18 años que estén en el censo establecido por la ONU en 1999, los que el ACNUR recogió en el año 2000 en los campos de refugiados y “los que hayan residido de forma continuada en el Sahara desde el 30 de diciembre de 1999”. Es decir, los miles de marroquíes que se han establecido en el territorio ocupado, al igual que sucede con los actuales habitantes de Gibraltar llevados a la colonia-base por el Reino Unido.
Se establecería así un nuevo elemento desconocido en los procesos descolonizadores, ya que se están cambiando los derechos de autodeterminación de los pueblos, por algo hasta ahora inaceptado como es que sean los “residentes” del territorio los que decidan esa autodeterminación. Afortunadamente, los anglogibraltareños no tienen reconocido el concepto de “pueblo”, que sí podrían reivindicar los descendientes de los gibraltareños españoles expulsados y que se establecieron en el Campo de Gibraltar; pero está claro que la ONU puede establecer un precedente si permite que en un futuro referéndum de autodeterminación del Sahara Occidental voten los marroquíes que desde 1999 estén viviendo en el territorio.
15 noviembre, 2009
LA ESPINA DEL SAHARA
El Sahara Occidental permanece como una espina en la conciencia de España. Desde que el gobierno español decidió abandonar a su suerte a quienes hasta noviembre de 1975 habían sido ciudadanos españoles de la provincia del Sahara -como antes lo hizo en el Rif, en Villa Bens o en Ifni- para entregarlos a un régimen medieval imperialista los golpes se acumulan sin que nadie sepa reaccionar.
El caso de la saharahui Aminatou Haidar, nacida española hace 42 años, ha vuelto a evidenciar las contradiciones entre la defensa de intereses económicos y la defensa de la justicia histórica. Se negó a firmar en El Aiun como ciudadana marroquí, algo evidente para quien lucha por los derechos humanos de los saharahuis y que venía de Nueva York de recoger el Premio Coraje Civil 2009.Marruecos no ha perdido la ocasión de aplicar su política represiva para someter a los habitantes del territorio invadido con la complicidad de España. Mohamed VI sabe que el Sahara nunca perteneció a Marruecos y por eso ni la ONU ni la comunidad internacional le reconoce la soberanía sobre el territorio, algo que ya dejó claro el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, lo que motivó la marcha verde orquestada por Hassan II al recibir el apoyo de los EEUU que temía perder los fosfatos del territorio. El pasado 6 de noviembre (El País, 15 noviembre 2009) el rey Mohamed VI pronunció, con motivo del 34 aniversario de la Marcha Verde, un discurso en el que instó a la justicia y a las fuerzas de seguridad a actuar con más contundencia contra "los adversarios de la integridad territorial de Marruecos", es decir los que piden la autodeterminación del territorio. "Hay que desbaratar los complots urdidos contra la marroquinidad de nuestro Sáhara", añadió el monarca.
El caso Aminatou Haidar testimonia esa espina que tenemos clavada y que ha puesto en evidencia, una vez más, cómo la política no es capaz de armonizar la teórica defensa de los derechos humanos con la realidad, en un territorio del que somos absolutamente responsables de lo que está ocurriendo, aunque hayan pasado 34 años. En mi documental "Sahara, 1975" se puede oir a un joven líder socialista, Felipe González, prometer en el desierto a los refugiados saharauís, que si llegaba al poder el Sahara les sería restituido. Flaca memoria y qué lejos nos encontramos de aquello. Entiendo los intereses "privados" de los ministros de Franco que entregaron la administración -solo la administración- de aquel territorio a las fuerzas represoras marroquíes, pero no puedo entender a la democracia española que no ha encontrado aún el camino para reparar aquella cobardía y la traición a unos ciudadanos que eran españoles. Aminatou Haidar nació española y si tiene pasaporte marroquí es porque no puede tener otro, ya que vive en El Aiún y desde dentro no ha renunciado a reivindicar pacificamente la independencia de su tierra, denunciando las atrocidades de las fuerzas represoras marroquíes.
Curiosamente el Gobierno español la ha dejado entrar en España sin pasaporte, pero no la deja salir hacia el Sahara porque no tiene pasaporte. Es como si un senegalés, un paquistaní o un camerunés de los que llegan en patera no pudieran ya salir de España porque no tienen pasaporte. Tremenda ironía que dice poco de cómo la política exterior está atada frente al régimen represivo de Marruecos. No se quiere enfadar al vecino del sur no sea que nos pida Ceuta, Melilla y peñones. Todo llegará, pero mientras nos falta asumir nuestra responsabilidad histórica y ser consecuentes con ella para poder hablar con dignididad. Los militares españoles que en 1975 acataron las órdenes políticas para entregar el Sahara al Ejército marroquí nunca se pudieron sentir tan humillados y no olvidan cómo se hizo añicos el compromiso de defender a los saharauis. Nuestra obligación hoy -por justicia- es hacerlo, porque aquella espina nos duele. Como nos duele comprobar cómo se sigue traicionando los principios de la decencia.
NOTA agregada el 2 de diciembre
Tan medieval es la mentalidad de los "subditos marroquíes" que el cónsul de Marruecos en Las Palmas, Abderamán Leibek, afirmó que le expediría un nuevo pasaporte "en media hora" si pide perdón a su rey por el "acto de traición a su patria" cometido en el aeropuerto de El Aaiún. Haidar rellenó la ficha policial y en el apartado sobre su lugar de residencia escribió Sáhara Occidental en lugar de Marruecos.
No entiende que no puede pedir pedir perdón a quien no considera su Rey y máximo responsable de la ocupación de su tierra. No existe ninguna traición, sino la voluntad de luchar por quienes niegan y atacan los más elementales derechos humanos. Estos pobres adoradores del Sultán no entienden de dignidad, como tampoco los gobiernos de España que se han sumado al apoyo de Marruecos en su aplastamiento de la conciencia saharahui. Hemos olvidado nuestra propia historia y nuestros compromisos con un pueblo que fue español hasta quedecidimos darle lapatada y entregarlo al Sultán-Rey.
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